¿Quiénes somos?

Dani "Frikiman" Rivas Blanco: (Correo: frikiman@monifate.es) Nació a principios de los 90 en las frías tierras del norte donde el gris es el color canónico del cielo y la existencia del Sol no está empíricamente demostrada. Estudió biología ninja en la ciudad donde aun moran los oscuros dioses de antaño, especializándose posteriormente en etología al estilo de Iga en las áridas montañas del sur; actualmente está entrenando para ser un yama (no, no esos bichos que escupen (eso es con "ll", idiota), un juez de los muertos y soberano del infierno). En algún momento indeterminado antes de que todo lo anterior pasara tuvo la idea de crear Monifate junto con Kha, al que conoció previamente en las vastas llanuras de internet. Cuando no está estudiando cómo juzgar las almas de los muertos o meditando sobre si sería una buena idea ponerse a hacer algo, hace cosas para Monifate, mayoritariamente textos y vídeos (y eso cuenta organizar y dirigir películas); y ocupa a día de hoy el puesto de editor del círculo, condenando al infierno el contenido que no cumpla sus criterios poco menos que arbitrarios e imponiendo su voluntad a las almas de los fallecidos*. Suele perder su tiempo libre en informarse sobre extrañas técnicas shinobicientíficas, domar al menos tres tipos de máquinas de producción de sonido melódico, aprender ignotas lenguas de más allá del océano, autohipnotizarse empleando melodías compuestas por no-humanos, jugar al tetris mentalmente, pasarse horas tratando de convencer sin éxito a Kha de que trabaje menos y no dormir nunca. Nunca, nunca, nunca.

*Recordamos que, afortunadamente, ningún miembro de Monifate ha fallecido en acto de servicio. Todavía.

José Kharlos (también escrito con ce): (Correo: kha@monifate.es) Formó parte de un programa del gobierno para entrenar personas capaces de someter textos a un análisis sistemático, en unas instalaciones especializadas a sesenta kilómetros de Marbella. Ahora se dedica a intentar alcanzar la divinidad imitando el modo de vida y comportamiento de un eslizón devorador de almas de seis patas, pues está convencido de que “practice makes perfect”. Algún día un millón de esclavos tirarán de su palanquín de plata mientras un argentino pesado anuncia su llegada y ordena arrodillarse al populacho. Entre muda y muda, guioniza y dibuja Yrión y Hitler, así como otras tiras, escribe cosas roleras, programa videojuegos, escribe guías que no sirven para nada y en general es el contribuidor más frugívoro, digo, fructífero del círculo. Entre sus hobbies se cuentan además fantasear con tener una banda de power metal con letras sacadas del Antiguo Testamento, cepillarse la barba, twittear fingiendo ser su perro, escribir de sí mismo en tercera persona, leer demasiados webcómics, recordar a todo el mundo que tiene novia, aprender a hablar raro y discutir sobre la inmortalidad del cangrejo con Frikiman. Los rumores dicen que una vez ganó la Super Bowl con un gol de campo en el último minuto, pero nunca han podido ser contrastados