2 oct. 2019

¿Por qué las plantas nos roban el oxígeno?

¡Aaah!
Todo el mundo sabe que, si alguien duerme en la misma habitación que una planta, esta, por su respiración, terminará absorbiendo todo el oxígeno de la sala, reconvirtiéndolo en letal CO2. Así, la víctima humana terminará feneciendo. La verdadera pregunta no es cómo, sino por qué: qué motivos mueven a estos asesinos vegetales. ¿De dónde emergen estas tendencias homicidas propias de su pérfido taxón?

Una de las hipótesis más extendida entre la comunidad científica vincula este comportamiento a la clorofila y la influencia del verde en el desarrollo de la envidia. Así es posible asumir que desearían poseer movilidad propia como nosotros los animales, pero, siendo esto imposible, se desquitan de sus frustraciones de forma abiertamente violenta.

A pesar de que en las distintas encuestas solo unas pocas plantas admiten haber asesinado con alevosía, esto resulta difícol de creer dado que numerosas especies gozan de adaptaciones evolutivas para este fin como veneno o espinas, por no hablar de las tremendas capacidades mortíferas del poto común. Este depredador, perfeccionado por la naturaleza para el asesinato, ha llevado a su fin incontables vidas.

Otros opinan que en realidad las plantas se alimentan en general del sufrimiento humano y que permanecen inmóviles a fin de que no sospechemos de sus asombrosos poderes, poniendo en peligro su plan definitivo...

Clarísimamente este no podría ser otro que emitir ingentes cantidades de CO2 a la atmósfera, sobre todo desde los grandes bosques y junglas, contribuyendo en gran medida al efecto invernadero. Es necesario que los gobiernos del mundo se unan para poner freno a estos planes nefarios por medio de la tala y los incendios discriminados. Hasta que ese día llegue, nadie estará a salvo.

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