6 dic. 2018

Primeros avistamientos de Papá Gnol


Ilustrado por Dan.
Aunque aviento apenas ha empezado, numerosos testigos reportan la aparición del horrendo personaje conocido como Papá Gnol en las proximidades de centros comerciales, urbanizaciones y fábricas, causando caos y destrucción con su cuadrilla de hombres hiena.

Los lectores más veteranos recordarán que esta criatura es un carcelero de las profundidades del Serengueti al que una vez al año su jefa (Mamá Gnol) le permite salir al mundo junto a sus otros guardianes gnol para sembrar el caos, la destrucción y repartir esculturas hechas con alambre y caca.

Los expertos en dadivanología muestran gran preocupación dado que las apariciones de Papá Gnol parecen adelantarse cada año, alargando así la temporada en la que causa el pánico en las calles de todo el mundo junto a sus ayudantes. Algunos lo atribuyen al cambio climático, otros a la comercialización de dadiván (ya que la presencia de adornos en tiendas y similares podría ser lo que le atrae) y otros simplemente a que cada vez da más por saco a Mamá Gnol para que le deje salir antes.

Este año el primer avistamiento del que quedaron testigos y pruebas materiales se dio cuando Papá Gnol alunizó un supermercado sobre su trineo tirado por avestruces y procedió a saquear y asesinar cuanto estuviera en su interior (no distinguiendo necesariamente entre objetos inanimados y animados para ambas cosas). Las cámaras de seguridad registraron el horror del evento, el más temprano hasta la fecha de que se tenga constancia.

Tras esto su actividad pareció rebajarse un poco y en los próximos días solo ha cometido asaltos, hurtos menores y se ha comido a un perro (correa incluida) mientras este estaba de paseo con su dueña. No obstante se espera que sus sangrientas correrías se recrudezcan a medida que se aproxima el día de dadiván.

De seguir este patrón, aseguran algunos dadivanólogos, las apariciones de Papá Gnol podrían extenderse hasta noviembre, combinándose con los últimos coletazos de jalogüin y creando una insostenible situación de horror y pesadillas. La solución que proponen es drástica, pero probablemente efectiva: colocar cargas nucleares bajo las placas tectónicas de África y hacer que el continente completo se hunda en el mar. "Es lo único que podría funcionar, el coste será grande, pero a la larga salvaremos a millones", aseguraba Pedro Antúnez, experto de la universidad de Villaceituna.

Desde Monifate apoyamos plenamente este plan, tenga o no los resultados esperados. Sea como sea, sobreviva o no Papá Gnol, al final es todo acelerar la completa aniquilación del universo. Si nos dan tiempo, hasta podemos proveerles las bombas nosotros.

Y, además de esta proposición indecente, os deseamos a todos una feliz dadiván. ¡El mes ha empezado!