5 oct. 2018

¡Domando el átomo! Fabrica una bomba nuclear en tu casa con Monifate

Es probable que hayáis visto en el prólogo de "El Día de los Momeys Momientes" que estábamos intentando fabricar armamento nuclear antes de que tuviese lugar el incidente. ¿Pero cómo lo hemos hecho? ¿Y cómo podéis hacerlo vosotros en casa? Muy sencillo: solo tenéis que seguir estos pasos.

Para empezar, tenéis que fabricar vuestras mierdas radioactivas. Para la mierda radioactiva normal, lo habitual es usar sulfuro de cinc con un poco de radio radioactivo. La mierda muy radioactiva se suele hacer a partir de mini-reactores nucleares en funcionamiento, emitiendo radiación de Cherenkov. Podéis conseguir todos estos ingredientes en vuestra farmacia de confianza.

Lo que tenéis que hacer con todo esto es dejarlo secar al sol durante varios días (entre 5 y 8) hasta que todo esté visiblemente deshidratado. Una vez lo esté, usad un rallador para convertir los ingredientes que conformarán vuestras mierdas radioactivas en polvo (aseguraos de que no se mezclen los montones de polvo o podríais morir horriblemente).

La siguiente parte es bastante complicada, y es difícil hacerlo adecuadamente las primeras veces, así que aseguraos de haceros un seguro de vida antes de llevar a cabo este proceso (o, alternativamente, forzad a alguien a quien queráis ver muerto a que lo haga por vosotros).

Necesitaréis disolver los polvos que habéis conseguido para hacer las mierdas radioactivas. La mierda muy radioactiva es relativamente fácil, solo necesita una pizquita de reactor rallado (menos de un tercio de una cucharilla de café). Aseguraos de no echar demasiado; si veis que la disolución no es traslúcida, corred por vuestras vidas porque eso va a explotar sí o sí.

La disolución de mierda radioactiva sí que es muy complicada, y es muy probable que muráis tratando de hacerla (tú o quienquiera que hayas obligado a tomar parte en el proceso). Necesitaréis echar tanto el polvo de sulfuro de cinc y radio como un poco (muy, muy poco) de reactor deshidratado. Es difícil calcular las cantidades en este proceso porque es más un arte que una ciencia, pero tendréis que echar ambos materiales al agua de modo que quede de un color similar al de la imagen (bote de la izquierda). Si es demasiado azul, no corráis por vuestras vidas porque no os va a dar tiempo a escapar y solo moriréis ligeramente más cansados. Como norma general eso implica echar tres cucharadas de cinc y radio por cada cuarto de pizca de reactor, pero depende mucho de la situación.

Una vez hayáis hecho vuestras mierdas radioactivas (y asumiendo que habéis sobrevivido), simplemente tenéis que echarlas en un cubo e ir removiendo (es más seguro que tiréis directamente los botes al cubo, no os molestéis en abrirlos y echar el contenido). Cuando esté todo bien mezclado, dejad el cubo encima de un radiador para acabar de radiarlo todo.

Cuando podáis oler el dulce olor a radioactividad, es la hora de echar algo que explote a la mezcla. Lo habitual es comprar o hacer una bomba especialmente para esto, pero si no tenéis dinero para esto (como nosotros) podéis usar otros tipos de cosas que exploten, como petardos o una botella de Coca Cola con Mentos. Dejad que la bomba se quede ahí macerando durante unos días (mínimo 3, pero podéis tenerla más tiempo si queréis obtener un mayor grado de radioactividad).

¡Y ya está! Con esto tendréis vuestra propia bomba nuclear de fabricación casera. Recordad que, en las palabras de nuestra jefa de otra dimensión, Nieves Yatagarasu, "Una casa nunca tiene demasiados explosivos y una bomba nunca tiene demasiada radioactividad". ¡Así que tomad ejemplo e id a aterrorizar a vuestros vecinos!

¿Creéis que el FBI debería seguirnos por haber escrito esta entrada? ¿Pensáis que ya lo están haciendo? ¿Creéis que ya lo ha hecho y que ahora estamos muertos y enterrados en una fosa poco profunda? Mandadnos hatemail a nuestro G+, Twitter o email.