28 oct. 2018

Cómo volverse más poderoso

Buenas tardes, queridos monilectores. Hoy tenemos para vosotros una guía para ayudaros con un tema que ha preocupado a todo el mundo sin importar su edad, sexo o clase social. Esta cuestión, por supuesto, se trata de la forma de volverse más poderoso.

Pero no poderoso en el sentido político o económico. Poderoso de verdad, capaz de lanzar potentes rayos de energía a tus enemigos o de destruir planetas con solo desearlo. Es probable que muchos de vosotros creáis que eso es imposible, o que necesitarías mucho entrenamiento para ser capaz de hacer proezas de ese calibre, pero en realidad es todo mucho más simple gracias a nuestra amiga la ciencia.

En física existen dos conceptos con los que os tendréis que familiarizar, y estos son "fuerza" y "energía". La fuerza se mide en newtons (nombrados en honor a Isaac Newton, al que muchos conoceréis como el científico más poderoso de la historia), y es la capacidad que tiene un cuerpo de mover otros cuerpos muy pesados, o de ganar una batalla contra ellos. La energía se mide en Julios (nombrados en honor a Julio César, que además de poseer poder político era capaz de lanzar rayos láser con los ojos), y es la capacidad que tiene un cuerpo de producir destructivos haces de luz.

Por supuesto, para volveros más poderosos necesitaréis incrementar tanto vuestra fuerza como vuestra energía todo lo posible. Incrementar tu energía es relativamente fácil si sabes dónde encontrar energía en los alrededores, aunque la mayor parte de ella es difícil de acceder. Por ejemplo, sabréis de sobra que un enchufe provee energía eléctrica, pero conectarse a él no os haría ningún bien porque seríais incapaces de contener toda esa energía y dañaría vuestro cuerpo. Es mucho más seguro lamer pilas. Contienen mucha menos energía, pero el peligro es también mucho menor. Si lo haces diligentemente a lo largo de mucho tiempo, notarás el cambio.

También es interesante asegurarte de que no pierdes energía. Por ejemplo, cuando mueves un objeto (como las ruedas de una bicicleta cuando montas en ella), estás transfiriéndole energía. Para evitar que esta energía se disipe en el ambiente, siempre puedes usar una dinamo. Pela los cables que van a la dinamo y conéctatelos en los oídos. Así, la energía que utilizas para dar cada pedalada volverá automáticamente a ti, convirtiéndote técnicamente en una máquina de movimiento perpetuo.

Pero hay una forma más simple incluso de obtener energía, y no requiere de ningún esfuerzo. La energía potencial depende única y exclusivamente de tu localización con respecto a un campo de fuerzas (como la gravedad, aunque de eso hablaremos más adelante). En resumidas cuentas, cuanto más alto estés, más energía almacenarás, así que todo lo que tienes que hacer para recoger energía pasivamente es subirte a un sitio muy alto. ¿Por qué crees que los practicantes de shugendou son tan poderosos?

Conseguir más fuerza es algo más complicado, sin embargo. Por ejemplo, puedes adquirir más fuerza si tienes dos imanes muy potentes, pero no todo el mundo tiene acceso a algo así. Si es tu caso, lo que tienes que hacer es posicionarlos de tal forma que se atraigan mutuamente, y tú entre ellos. Incapaces de moverse hasta hacer contacto, transferirán toda su fuerza electromagnética a todo lo que se encuentre entre ellos, que en este caso serías tú.

Si te gusta viajar, también puedes utilizarlo para conseguir más fuerza. Hay lugares del planeta donde la gravedad afecta con más fuerza (Chile, por ejemplo). Si viajas a esos lugares y te pegas completamente al suelo, absorberás poco a poco la fuerza de la gravedad de esa zona. Es un proceso lento, pero los resultados merecen la pena.

Finalmente, si no tienes dinero para comprar imanes o para viajar, siempre tienes la opción de, simplemente, hacer fuerza. Es decir, contraer tantos músculos como puedas a la vez y gritar muy fuerte, como si fueras a convertirte en Super Saiyan. Al contrario de lo que podrías imaginar viendo Dragon Ball, este método es muy ineficiente, y necesitas años para conseguir alguna clase de resultados con él. Aún así, es gratis, así que puedes utilizarlo como un buen complemento para tus otras prácticas de adquirir fuerza.

Sea cual sea el método que uses, recuerda usar tu recién adquirida fuerza y energía para el bien. O para aniquilar el universo, como hacemos nosotros.

Si has probado nuestros métodos y no te convencen los resultados, asegúrate de mandarnos hatemail a nuestro correo, Twitter o Google+ (¡date prisa y hazlo antes de que lo cierren!).