27 may. 2018

Por qué Filippo es el heredero del Imperio Romano

¡Buenas noches, miserables humanos que nos leéis! En la entrada de hoy (patrocinada por el régimen subacuático de Nuestro Señor Filippo) os explicaremos algo que en su momento podría haber evitado muchas guerras, pero que ahora es solo una anécdota sirve para legitimar AÚN MÁS el mandato del Emperador de los Mares. ¡Loado sea!

Imaginamos que todos conoceréis la gloria del Imperio Romano, solo eclipsada por los mejores tiempos de Egipto, ahí donde siempre está la acción. Roma era un lugar genial si te gustaba ver a gente peleando con animales exóticos, los saqueos, los incendios, los saqueos con incendio y la debacle en general. Pero todo lo bueno se acaba, y el Imperio Romano no es una excepción. Se intentaron hacer varias sequelas y plagios, pero ninguno acabó de cuajar.

Sin embargo, Filippo está involucrado en todas y cada una de las ramificaciones del Imperio Romano (oficiales y no oficiales) tras la caída del Imperio de occidente. Por ejemplo, Carlomagno requirió el aval de Filippo como emperador del Océano para conseguir que el Papa le dejase formar el Sacro Imperio Romano. ¿Cómo sino podría permitirle crear un imperio que durante toda su historia apenas tuvo nada que ver directamente con Roma y que aun así llevaba su nombre? El Papa, como representante del dios cristiano, le dio a la palabra de Filippo el mérito que se merece como dios de otra religión (el Filippismo) que es.

Por otra parte, el Imperio Romano de Oriente (posteriormente conocido como el Imperio Bizantino) recibió ayuda de Filippo desde sus comienzos. Fue Filippo el que le aconsejó al emperador Constantino que hiciese una capital en el Bósforo, y hasta le prometió a algunos de sus sucesores patrullas de tiburones que guardaran el estrecho de posibles invasores.

Por si fuera poco, Andreas Palaiologos, el último heredero legítimo de Bizancio, vendió sus derechos imperiales a los Reyes Católicos porque el pobre se moría de hambre. Pero luego los Reyes Católicos los perdieron jugando una partida al mus con Filippo, porque era o eso o dejar el trono de España, así que decidieron ir a por el mal menor y deshacerse del título que creían que menos iban a utilizar. Además como sus descendientes acabaron con la corona del Sacro Imperio Romano por un tiempo, seguro que no les importó demasiado.

Pero si nada de esto os convence, pensad en lo siguiente. El símbolo original del cristianismo (antes de que se usase la cruz) era un pez. Los cristianos por aquel entonces eran perseguidos por los romanos. Los romanos acabaron por convertirse al cristianismo y finalmente perder su imperio. Eso parece una victoria en toda regla para los peces y, por ende, para Filippo. Y por eso es el indiscutible heredero del Imperio Romano.

Pero, hey, a lo mejor vosotros creéis que el legítimo heredero es Rusia o incluso Serbia. Si creéis que Serbia is stronk, no dudéis en mandarnos hatemail a nuestro correo, G+ o Twitter.