1 feb. 2018

Resumen de enero de 2018

¡Los astros se han alineado! ¡Es la hora del resumen de enero! ¡Mirad bien, que solo hay uno al año!

Este mes, en cierta forma, es como un delicioso sandwich. Empieza con los especiales finales de Dadiván como el resumen del 2017 en año nuevo y epifanía, y termina con otro especial, el día de la paz. Que está bien, pero también tiene delicioso, delicioso queso en su interior.

Parte de eso es que en estes mes hay dos entregas del horóscopo monifático ya que janero es muy cortito. Si os perdisteis vuestro futuro para ese mes-semana, aún estáis a tiempo de saber lo que os queda porque también damos inicio a fembierno. ¡Tu futuuuuro!

Pero a pesar de todo, el tema de este mes no ha sido la Dadiván o lo raro que es el calendario monifático, sino la lengua y la literatura, y de algún modo hemos conseguido hacer tres entradas al respecto (o más bien dos y media). Hicimos una crítica sobre uno de nuestros libros favoritos, “La mirada interior” y hablamos sobre el lanzamiento de “Abandonar toda esperanza”, todo un éxito en ventas. Además, después de varios meses, ha vuelto el diccionario monifático, así que lo contamos también como una entrada de lengua porque por qué no.

Por supuesto, también hemos publicado nuestras series habituales. En Yrión & Hitler (142 y 143) hemos terminado el arco de Andorra, y Perro tropiezo (39 y 40) ha convencido a un tipo para que le arreara a un pobre lagarto. ¿Cuénta como maltrato animal si el animal mide 30 metros, dispara rayos láser por la boca y quiere matarte?

Y por supuesto, qué sería de nosotros sin nuestros resúmenes. Ya os comentamos al principio que hicimos nuestro patentado resumen de resúmenes, pero no nos conformamos con eso. También hemos publicado el avance de proyectos, en el que empezamos a comentar los propósitos de año nuevo; y el rolinforme, en el que Sukero City sigue solito el pobre desde que publicamos Criaturas del Vacío Celeste.

Y eso es todo. Os recomiendo que volváis a vuestras insignificantes labores en las minas de sal de su majestad Filippo antes de que vuelvan los capataces con látigos. O eso es lo que os diremos una vez su Imperio Submarino sea una realidad. ¡Muajajajajajajajajaja! Mandadnos vuestro hatemail a los comentarios de la entrada o nuestra cuenta de correo, Twitter o G+. ¡Jajajajajaja!