30 nov. 2017

Soufflé de Apocalymon

Saludos, monifáticos y monifáticas. Hoy Cubo de Basura Spencer nos trae una dulce receta que será especialmente bien recibida por los más pequeños de la casa, al estar hecho con un horrible monstruo devorador de niños, destructor de mundos, el archipoderoso. En efecto, vamos a preparar un delicioso soufflé de Apocalymon. Ahí van los ingredientes:

  • Una cucharada y media de gelatina sin sabor
  • Una taza y cuarto de nata líquida
  • Una taza de azúcar
  • Ocho digivices
  • Media taza de zumo de Apocalymon
  • 2 cucharaditas de ralladura de Apocalymon
  • El Mundo digital
  • Opcionalmente, una pantera entera para darle sabor, Nuetella

Preparación

Lo primero que hay que hacer es poner en un bol la gelatina sin sabor, la nata y la mitad del azúcar y mezclar hasta que esté uniforme. Tras esto, tenemos que añadir el zumo y la ralladura de Apocalymon. Esto puede ser un poco complicado, porque Apocalymon es tan ácido que su zumo puede acabar con toda la información del Mundo digital si no se tiene cuidado, así que recomendamos estar alerta en todo momento. Lo mejor es seguir estos consejos:
  • Antes de hacer nada, lo más seguro es restringir a Apocalymon con la energía de ocho digivices formando un cubo. Si tienes en casa más de ocho digivices y quieres estar seguro, puedes usar otros sólidos platónicos hechos de energía para mantener a Apocalymon en su sitio, como un dodecaedro o un icosaedro.
  • Los tentáculos de Apocalymon son demasiado amargos, así que lo mejor es arrancarlos cuando sea posible. Asegúrate de absorber la información después de hacerlo para que no le vuelvan a crecer espontáneamente.
  • Es posible que Apocalymon te aniquile por completo y te reduzca a una cadena de datos. Si esto ocurre, utiliza tu emblema (si no tienes ninguno, piensa muy fuerte en las cosas que te definen como persona) para volver a la realidad.
Una vez añadido el zumo y la ralladura, mezcla de nuevo. Mantén a Apocalymon en su celda de energía, a poder ser, hasta el fin de los tiempos o hasta que se autodestruya.

Hecho eso, metemos el bol en un microondas industrial unos minutos a máxima potencia parando para removerlo. Una vez esté terminado, volvemos a seguir el proceso anterior para añadir más ralladura de Apocalymon. Esto puede llevar un poco, así que mejor tener una revista a mano. Y, hecho esto, esperamos a que se enfríe a temperatura ambiente.

Dada la enorme temperatura a la que debe estar ahora mismo el bol (el microondas habrá sobrecalentado la prisión, que de por sí libera una cantidad inmensa de calor), lo más probable es que al extraerlo del microondas inmediatamente toda la energía térmica del aire a su alrededor se transfiera a él, creando temperaturas glaciares en tu cocina. Por esto recomendamos llevar ropa de abrigo y no pestañear para evitar cortarte las retinas con los microcristales de hielo que se te formen en el borde de los párpados.

Ahora podemos vertirlo todo en el mismo recipiente o en pequeños vasitos individuales, en cualquier caso, deben ser de una aleación muy resistente de titanio y estar forrados de plomo por aquello de la radiación: las láminas de este metal tienen que sobresalir unos centímetros por encima del borde o el soufflé podría subirdemasiado y matar todo lo que es bueno y puro.

A continuación cascamos los mismos digivices que usamos para contener a nuestro Apocalymon y batimos sus dulces, dulces jugos cibernéticos. Les añadiremos azúcar poco a poco sin dejar de batir hasta que nos quede un cybermerengue y reservamos.

Vertemos la preparación del limón que después de varios días ya estará frío en el cybermerengue, y removemos todo con cuidado antes de verter en los recipientes asegurados, dejándolo reposar durante unas tres décadas. Ya sólo queda quitar el plomo y servir. ¡Delicioso!

¡Ojo! Es posible que si el soufflé no os sube lo suficiente, después de hacerlo se sincronicen las líneas temporales del Mundo digital y el Mundo real. No tiene ningún sentido, pero es el efecto que tiene exprimir y preparar los Apocalymons de esta forma. ¡Suerte con las ondas gravitatorias!

Si esta receta os ha parecido demasiado fácil, no dudéis en mandarnos hatemail a nuestras cuentas de correo, twitter o G+, o a los comentarios de la entrada. ¡Nos vemos en la próxima!