26 oct. 2017

Un físico destruye su máquina de teletransporte porque su laboratorio ya está bastante desordenado


Esta mañana a primera hora el doctor Steven Falkings, catedrático de física por la universidad de Villacuerno y campeón de halterofilia, anunciaba a los líderes mundiales por medio de su página web que había conseguido perfeccionar una máquina de teletransporte totalmente funcional que empleó para hacer viajar una pequeña cantidad de materia a varios metros de distancia.

En el vídeo en el que se le podía ver poniendo en marcha el aparato, también declaraba que funcionaba bajo principios recién descubiertos que, en su opinión, configurarían un paradigma totalmente nuevo al que denominó "física cántica", en honor a que sus principios son imposibles de transmitir sin la asistencia de un coro de monjes practicando canto gregoriano.

Cuando otros miembros de la comunidad científica y la prensa, maravillados por el descubrimiento del teletransporte; se precipitaron a su laboratorio para comprobarlo de primera mano, se encontraron con que el doctor Falkings había destrozado su aparato a puñetazos momentos antes.

"Me he dado cuenta de que con lo lleno de mierda que tengo ya este sitio, lo último que necesito es una máquina que me esté moviendo las cosas de un sitio para otro", aseguraba mientras intentaba recuperar la calma haciendo dominadas. "Me ha entrado tal rabia de pronto que no me he podido controlar".

Cuando se le solicitaron los datos de su investigación aseguró "tener las partituras por aquí en alguna parte" mientras removía un fajo de papeles especialmente grueso que reposaba sobre un banco de pesas, búsqueda que finalmente se saldó sin éxito para desasosiego de sus colegas presentes.

Al verse presionado al respecto, la situación tomó un cariz violento cuando empezó a practicar llaves de lucha libre a sus apuntes, con lo que los demás presentes decidieron que era el momento de volver a casa muy rápido, pero también muy callados.
En una nota de prensa posterior, el doctor Falkings prometió sobre la tumba de su madre ordenarlo y limpiarlo todo un día de estos que consiga despejar algo de tiempo.

Entre tanto, aquellos que se han atrevido a poner en duda que la máquina de Falkings haya funcionado en realidad han acabado siendo lapidados de forma tan inmediata como misteriosa y se esperan más informaciones al respecto.

Otros grupos de investigación, más optimistas al respecto de los descubrimientos del Dr. Falkings, están buscando la colaboración de los monasterios más chapados a la antigua para realizar experimentos que permitan consolidar un corpus teórico para la física cántica.

Les mantendremos informados al respecto. Pero mientras tanto no dejen de mandarnos hatemail a nuestras cuentas de correo, twitter o G+. ¡Lo esperamos con ansiedad y violenca!