28 jun. 2017

Guía para la bida: cómo tocar un instrumento musical

¡Con un poco de esfuerzo, esta podrías ser tú!
En diez cómodos pasos aprenderás cómo conseguir el vínculo necesario entre el instrumento y tú que te permitirá interpretar poderosas melodías. ¡Vamos al meollo!

Paso 1: acércate a tu instrumento adecuadamente

Si tu instrumento se muestra ansioso cuando te acercas a él para tocarlo, quizá lo estás haciendo mal, pues algunos instrumentos son bastante tímidos. Intenta hacerlo por un lado y evitando el contacto visual y hazlo poco a poco de forma que se vaya acostumbrando a tu presencia y pueda olisquearte.

Paso 2: pasa tiempo con tu instrumento

No lo guardes en una caja después de haberlo tocado o limpiado. Piénsalo, ¿realmente cuánto tiempo pasáis juntos? Puedes llevarlo a tomar un helado, ver una peli u observar cómo se comporta con otros instrumentos. De este modo, puedes aprender mucho sobre su personalidad.

Paso 3: habla a tu instrumento

Si funciona con las plantas, ¿por qué no con una guitarra o una ocarina? Puede parecer raro y que la gente opine que estás loco, pero muchos músicos aseguran que funciona. Usa un tono calmado, pero asertivo, de modo que el instrumento se sienta cómodo en tu presencia y te tome como un líder de confianza.

Paso 4: pasea con tu instrumento

Esto puede ser difícil si es un órgano, pero incluso en esa circunstancia deberías considerarlo. Tocarlo durante mucho tiempo puede ser cansado, por lo que puedes complementarlo dando un paseo llevándolo por ahí, lo que también ayudará a que tu instrumento se acostumbre a que lo toques en la calle por céntimos. En ese caso, plantéate usar cobras para cobrar.

Paso 5: aprende y aplica técnicas de relajación

A lo mejor tu violoncelo tiene las cuerdas demasiado tensas. Puedes aprender cómo dar pequeños masajes a tu instrumento imitando la forma en que se frotan entre ellos en su hábitat natural de forma que te facilite el tocarlo si tu instrumento es muy miedoso o tozudo.

Paso 6: tócalo de forma incremental

No esperes demasiado de un instrumento al principio, pues puede resultar estresante y confuso para él. Aunque tocarlo es una gran forma de crear confianza, no puedes ir a por todas desde el principio. Ponte metas realistas como tocar una nota cada año.

Paso 7: recompénsalo

Después de tocarlo con éxito puedes recompensar a tu instrumento musical con manzanas, zanahorias o un refrescante afinado. Si es de viento, evita darle cebollas o ajo.

Paso 8: haz que se enfrente a sus miedos

Si tu instrumento tiene ansiedad hacia cosas determinadas, como cruzar agua o ser tocado en llamas, debes hacer que se enfrente a esos miedos siempre de forma escalonada. Puedes acercarlo hacia aquello de lo que está asustado (por ejemplo, una sierra radial) poco a poco relajándolo y haciendo que recuerde tu rol en mantenerlo tranquilo, de forma que te respete y confíe en ti. Si no, al fuego. Quiero decir, a seguir intentándolo.

Paso 9: reconoce tus propios miedos

Si tu instrumento no confía en ti, a lo mejor tú eres parte del problema. Si te da miedo tocarlo porque en el pasado te arrancó parte del labio, por ejemplo, deberías enfrentarte a tus miedos e intentarlo de nuevo de forma calmada. Tienes otro labio, después de todo.

Paso 10: considera contactar con un profesional

Si los problemas entre tu instrumento y tú son graves, quizá te convendría recurrir a un psicólogo de instrumentos que pueda proveeros de sesiones de terapia para mejorar vuestra relación. En casos extremos, puede ser inevitable y la única opción que no es el fuego.

Con estos consejos, tus capacidades musicales llegarán a límites insanos en mucho menos de lo que imaginas. ¡Ánimo! No olvides contarnos qué tal te va mandándonos hatemail a los comentarios de la entrada o nuestro correo, G+ o Twitter. ¡Lo esperamos!