30 jun. 2017

Resumen de junio de 2017

Y aquí estamos un mes más, cada vez más cerca de la completa aniquilación del universo. Este mes, como quizás os hayáis dado cuenta, lo hemos dedicado a la música, así que hemos estado bastante ocupados buscando la forma de usarla para llevar a cabo la destrucción de toda la materia existente. Parece que hemos encontrado algo que podría funcionar y lo hemos publicado para que podáis deleitaros de primera mano con el caos y la destrucción: hemos hecho pública la banda sonora de Sweet Bro and Hella Jeff The Moive y Sweet Bro and Hella Jeff The Novovle. Prestad atención a nuestro bandcamp, porque es posible que subamos más canciones armamentificadas en el futuro.

Por supuesto, hemos aprovechado para publicar más cosas relacionadas con la música, dos historias impactantes sobre un albergue para participantes de concursos de música y unos músicos callejeros que cobran con cobras. Además, también os hemos dado consejos sobre cómo tocar un instrumento en caso de que queráis ayudarnos en la destrucción del universo. Colateralmente relacionado con la música podría estar los extractos del libro de reclamaciones de Pizza Punk o a lo mejor no. Si hay alguien de Pizza Punk leyéndonos, os pedimos que seáis considerados y no nos matéis con una puta cadena.

Aparte de eso, tenemos a los sospechosos habituales como el avance de proyectos número 21 u otra entrega del rolinforme especialmente sucinta. Y, en el caso de las series, la cuadragésimo primera entrega del diccionario monifático o la tira 133 de Yrión y Hitler. Sobre los cómics, intentaremos volver a la regularidad y a publicar Perro Tropiezo en cuanto nuestros compromisos nos lo permitan. Palabrita.

Ya nos aproximamos al final de otra temporada y, como es habitual, este mes que entra es el que dedicamos a Japón. ¡Y por supuesto eso quiere decir que celebraremos tanabata, el festival de las estrellas, la semana que viene! No dejéis de mandarnos vuestros deseos a este formulario para que los imprimamos en papel de colores y los colguemos en cosas que probablemente no son bambú.

Y además, podéis mandarnos hatemail normal a nuestras direcciones de correo, G+, twitter o en los comentarios de esta entrada. ¡Lo esperamos! Nos vemos el mes que viene.

28 jun. 2017

Guía para la bida: cómo tocar un instrumento musical

¡Con un poco de esfuerzo, esta podrías ser tú!
En diez cómodos pasos aprenderás cómo conseguir el vínculo necesario entre el instrumento y tú que te permitirá interpretar poderosas melodías. ¡Vamos al meollo!

Paso 1: acércate a tu instrumento adecuadamente

Si tu instrumento se muestra ansioso cuando te acercas a él para tocarlo, quizá lo estás haciendo mal, pues algunos instrumentos son bastante tímidos. Intenta hacerlo por un lado y evitando el contacto visual y hazlo poco a poco de forma que se vaya acostumbrando a tu presencia y pueda olisquearte.

Paso 2: pasa tiempo con tu instrumento

No lo guardes en una caja después de haberlo tocado o limpiado. Piénsalo, ¿realmente cuánto tiempo pasáis juntos? Puedes llevarlo a tomar un helado, ver una peli u observar cómo se comporta con otros instrumentos. De este modo, puedes aprender mucho sobre su personalidad.

Paso 3: habla a tu instrumento

Si funciona con las plantas, ¿por qué no con una guitarra o una ocarina? Puede parecer raro y que la gente opine que estás loco, pero muchos músicos aseguran que funciona. Usa un tono calmado, pero asertivo, de modo que el instrumento se sienta cómodo en tu presencia y te tome como un líder de confianza.

Paso 4: pasea con tu instrumento

Esto puede ser difícil si es un órgano, pero incluso en esa circunstancia deberías considerarlo. Tocarlo durante mucho tiempo puede ser cansado, por lo que puedes complementarlo dando un paseo llevándolo por ahí, lo que también ayudará a que tu instrumento se acostumbre a que lo toques en la calle por céntimos. En ese caso, plantéate usar cobras para cobrar.

Paso 5: aprende y aplica técnicas de relajación

A lo mejor tu violoncelo tiene las cuerdas demasiado tensas. Puedes aprender cómo dar pequeños masajes a tu instrumento imitando la forma en que se frotan entre ellos en su hábitat natural de forma que te facilite el tocarlo si tu instrumento es muy miedoso o tozudo.

Paso 6: tócalo de forma incremental

No esperes demasiado de un instrumento al principio, pues puede resultar estresante y confuso para él. Aunque tocarlo es una gran forma de crear confianza, no puedes ir a por todas desde el principio. Ponte metas realistas como tocar una nota cada año.

Paso 7: recompénsalo

Después de tocarlo con éxito puedes recompensar a tu instrumento musical con manzanas, zanahorias o un refrescante afinado. Si es de viento, evita darle cebollas o ajo.

Paso 8: haz que se enfrente a sus miedos

Si tu instrumento tiene ansiedad hacia cosas determinadas, como cruzar agua o ser tocado en llamas, debes hacer que se enfrente a esos miedos siempre de forma escalonada. Puedes acercarlo hacia aquello de lo que está asustado (por ejemplo, una sierra radial) poco a poco relajándolo y haciendo que recuerde tu rol en mantenerlo tranquilo, de forma que te respete y confíe en ti. Si no, al fuego. Quiero decir, a seguir intentándolo.

Paso 9: reconoce tus propios miedos

Si tu instrumento no confía en ti, a lo mejor tú eres parte del problema. Si te da miedo tocarlo porque en el pasado te arrancó parte del labio, por ejemplo, deberías enfrentarte a tus miedos e intentarlo de nuevo de forma calmada. Tienes otro labio, después de todo.

Paso 10: considera contactar con un profesional

Si los problemas entre tu instrumento y tú son graves, quizá te convendría recurrir a un psicólogo de instrumentos que pueda proveeros de sesiones de terapia para mejorar vuestra relación. En casos extremos, puede ser inevitable y la única opción que no es el fuego.

Con estos consejos, tus capacidades musicales llegarán a límites insanos en mucho menos de lo que imaginas. ¡Ánimo! No olvides contarnos qué tal te va mandándonos hatemail a los comentarios de la entrada o nuestro correo, G+ o Twitter. ¡Lo esperamos!

24 jun. 2017

Bandcamp y banda sonora de SBaHJ The Moive y SBaHJ The Novovle

Poco a poco, la profecía se va cumpliendo. Hoy hemos estrenado nuestra página de bandcamp, aunque no ha sido con el insine metal que probablemente más de uno esperaba, sino con shitty metal. O shitty music a secas.

Básicamente, hemos cogido las canciones que retorcimos y profanamos para hacer Sweet Bro and Hella Jeff The Moive y Sweet Bro and Hella Jeff The Novovle y las hemos subido para vuestro disfrute y deleite. Esperamos que las disfrutéis (o... lo que sea que se hace con este tipo de música) e intentaremos tener alguna canción más para subir en el futuro. Porque por qué no.

18 jun. 2017

Materializando Sukero City y Criaturas del Vacío Celeste - 27

Saludos, habitantes de la superficie. Este va a ser un rolinforme especialmente breve y no porque tenga que volver corriendo al Complejo Unicornio (donde desarrollamos los juegos de rol de SC a varios kilómetros bajo tierra) debido a múltiples fugas radiactivas, sino que por fortuna o por desgracia (según cómo se mire) este mes no hay mucho que contar acerca de nuestros proyectos roleros.

Por una parte, ahora que ha acabado la campaña de mecenazgo, estamos trabajando como monos cafeinados en Criaturas del Vacío Celeste (nuestro bestiario de criaturas voladoras, etéreas y de islas flotantes), pero, dado que la mayor parte de lo que estamos haciendo es de momento contenido exclusivo para mecenas, no podemos prodigarlo mucho por aquí. Seguimos recibiendo ilustraciones, haciendo los mapas de la aventura exclusiva (El zoo del sultán), revisándola y testeándola. En la última sesión, los dos jugadores participaron en una cospiración desnudos en los baños del palacio del sultán del viento, entre otras cosas.

Esto y otras cuestiones no nos están dejando demasiado tiempo para Sukero City (ya sabéis, ese juego de rol sobre chicas monas que resuelven horribles crímenes metanaturales en el futuro cercano), pero seguimos trabajando lentos, pero seguros en su beta, que aún estamos decididos a sacar este año. Hemos trabajado mucho en este juego y ya estamos deseando mostraros, aunque sea, esta versión previa.

Y eso es todo por ahora, Kha ni siquiera ha publicado nada de Criaturas del Vacío Celeste o Sukero City en su blog, de modo que no os entretenemos más y volvemos directos al trabajo.

¡Hasta la próxima! (os digo mientras el elevador que lleva al Complejo Unicornio desciende de nuevo hacia las profundidades).

Diccionario monifático - 41ª entrega

añapico.
(Del uplante 'na! p0!!ko)
  1. m. Unidad aproximada de tiempo que equivale a algo más de un año, pero algo menos de dos.
  2. m. Especia de color añil y sabor picante hecha a partir de entrañas de cordero inoculadas con varios hongos naturales de la Isla del Pico, en el archipiélago de las Azores.
  3. m. Herramienta con puntas aguzadas que se utiliza para sacrificar corderos.

parcamasos.
(Del bashgo parakabo)
  1. m. En la mitología griega, agujero negro creado por los dioses
  2. f. vulg. Chaqueta para gordos.

boosta.
(De bosta)
  1. f. Motor a propulsión que utiliza excrementos de res como combustible.

14 jun. 2017

Músicos callejeros usan cobras para cobrar

Fuente
Durante muchos años, el gremio de músicos callejeros se ha visto obligado a ver cómo la gente escuchaba a sus interpretaciones en la vía pública para luego marcharse sin pagar la compensación que les era debida por sus servicios. Para sorpresa de muchos de ellos, la mayoría de los transeúntes que sí pagaban ni siquiera solicitaba factura.

Notándose indefensos ante esta situación decidieron tomar cartas en el asunto. Les parecía excesivo tener que molestar a la policía por cada persona que se escaqueaba, de modo que tomaron la siguiente opción lógica: emplear animales estúpidamente peligrosos.

En un principio echaron mano de lo que tenían más cerca: panteras y osos, pero ciertamente los resultados no fueron siempre... Los mejores. Además de que las fieras a la postre resultaban prohibitivamente caras de alimentar. Siendo así las cosas decidieron recurrir a serpientes venenosas, específicamente, a cobras.

La elección de estos ofidios se debió a que eran, en efecto, los más fáciles de controlar mediante la música gracias a la gran cantidad de información al respecto procedentes de maestros encantadores de la India.

Armados con este nuevo poder, ahora pueden dirigirlas contra todos aquellos que no paguen, a veces varias al mismo tiempo. En principio solo es un pequeño recordatorio de sus obligaciones para con el músico, pero de intentar escapar, puede resultar en accidentes tan indeseables cono venenosos.

En las terrazas de muchos restaurantes, el momento en que el músico de turno termina de tocar se convierten en una larga, tensa y pesada pausa mientras pasa su sombrero o jarrillo acompañado de una cuadrilla de cobras reales que claramente no están ahí para probar la especialidad del chef. Esto, qué duda cabe, ha despertado las iras de los hosteleros, que han comenzado a protestar. Algunos incluso llegan a liberar ratones envenenados en los alrededores de sus locales para acabar con las alimañas alargadas.

Algunos transeúntes especialmente aprevenidos, por su parte, también han empezado a tomar cartas en el asunto adoptando mangostas como mascota y llevándolas a pasear por el centro u ocultas en sus bolsos, a fin de que alejen o acaben con las cobras. Pero, de la misma forma, se espera que ahora los músicos respondan aprendiendo a entrenar serpientes constrictoras como pitones o boas en lo que probablemente se convierta en una terrible carrera armamentística.

A pesar de las múltiples demandas por lesiones y crueldad animal (ya que muchos de los músicos no dejan a las cobras jugar al baloncesto) que el cobro con cobra está provocando, las autoridades no se han pronunciado hasta el momento a favor o en contra de esta práctica.

Y ustedes, dilectos lectores, ¿qué opinan? ¿Tienen los músicos callejeros derecho a cobrar? ¿Merecen los transeúntes no ser vilmente envenenados? ¿Son las cobras personas? Déjennoslo saber enviando hatemail a los comentarios de esta entrada o, también, nuestro correo, G+ o Twitter. ¡Lo esperamos!

13 jun. 2017

Avance de proyectos - 21

Entre que ha pasado demasiado poco tiempo desde el último avance de proyectos, que seguimos ocupados con Criaturas del Vacío Celeste y que tanto Kha como yo tenemos trabajos, no hemos podido hacer más que lo que véis.

Lo cual es una excusa como cualquier otra para salirnos por la tangente y hablar de cosas que no solemos mencionar y que podrían salir a colación en cualquier momento y sin previo aviso.

Lo que significa ser una asociación

Convertirnos una asociación cultural es probablemente uno de los cambios más radicales que hemos pegado en Monifate en cuanto a lo que a posibilidades se refiere. Ahora podemos, entre otras cosas, vender productos y contratar gente. Por supuesto, esto no es una empresa, así que no podemos distribuirnos los beneficios; pero la verdad es que, a efectos prácticos, no nos importa mucho. La simple posibilidad de llevar a cabo proyectos grandes sin perder dinero paga por sí misma.

Claro que hay otras ramificaciones. Una de ellas es que podríamos ser elegibles para subvenciones a asociaciones culturales. Obviamente, no nos van a lanzar dinero por publicar cosas, pero hay algún que otro proyecto que se nos ha pasado por la cabeza que podría ser compatible con este tipo de ayudas.

Por ejemplo, en su momento sugerimos la idea de hacer concursos de relatos, y es algo que podríamos hacer si nos pueden financiar total o parcialmente los premios. De hecho, tenemos desde hace bastante tiempo una idea de concurso muy especial que nos gustaría llevar a cabo en algún momento. Es una de esas cosas que no puedes morirte tranquilo sin hacerlas.

A partir de ahí, realmente, el cielo es el límite. Si en algún momento sabemos de alguna subvención para financiar algún tipo de evento específico que se alinee con nuestros intereses (como, yo qué sé, una convención de asociaciones nucleares para la completa aniquilación del universo) y no estamos hasta arriba de trabajo (como es el caso), probablemente nos apuntemos a ver qué pasa. A estas alturas ya estamos bastante curados de espanto con trámites burocráticos, así que tragamos lo que nos echen.

Propósitos de año nuevo: Porquémon Edición Tungsteno y Edición Wolframio

Como cada mes, os comentamos uno de nuestros propósitos de año nuevo de los que, como recordaréis, mitad son ciertos y mitad son cosas que nunca haremos. Porque somos así de agradables.

Estos dos juegos son, como podéis imaginar, parodias de Star Fox 64 Pokémon. Este es en realidad un proyecto muy antiguo (está aquí casi desde el principio de Monifate), y ha ido pasando por muchas fases. Al principio iba a ser una hack rom de un juego de pokémon de la tercera generación (del Esmeralda específicamente), solo con cambios en la historia y las localizaciones, manteniendo los pokémon originales.

Con el tiempo, sin embargo, nos dimos cuenta de dos cosas. La primera es que hacer una hack rom podría no ser realmente interesante: el juego original tiene bastantes limitaciones, podíamos meternos en problemas legales por promover la obtención ilegal de roms del juego y realmente podíamos arreglárnoslas con scripts creados para programas de diseño de videojuegos gratuitos.

La segunda cosa de la que nos dimos cuenta es que nos estábamos perdiendo un universo de posibilidades no creando nuestros propios pokémon porquémon, con sus propios ataques, sus tipos y sus líneas evolutivas. Así que ahora tenemos ataques tan pintorescos como "piragua", tipos como "carne" o "mascota" y criaturas como un caracol al que le gusta el heavy metal.

Y eso es todo por hoy. Recordad que nos podéis mandar hatemail a nuestro correo, G+, twitter y los comentarios.

9 jun. 2017

Pizza Punk

Eh, el otro día nos colamos en la central de Pizza Punk y robamos unas hojas de su libro de quejas. Sí, Pizza Punk, ya sabéis, esa cadena de pizzerías en la que los repartidores llevan camisetas que dicen "no tenemos más de 40 en efectivo ni futuro". Los que tienen un anuncio que dice “¿Pides pizza en pizza pijo? Porque si no pides pizza en pizza punk pides pizza en pizza pijo”. Hemos eliminado la información privada y las que eran aburridas o repetitivas. En serio, un perro en una cocina no es tan antihigiénico. Pero bueno, echemos un ojo.

"Uno de sus repartidores no aceptó mi dinero. Empezó a insistirme para que le diera droga y, después de un rato así, decidió que le interesaba más mi perro. Tuve que llamar a la policía".

"Cuando pedí una pizza Sex Pistols estaba cubierta de carne cruda. Cuando llamé la atención al empleado al respecto, me aseguró que era de la Reina de Inglaterra, que se la arrancó afeitándose".

"El cajero no solo estaba fumando droga en el puesto de trabajo sino que me aseguró que ahí no había habido pizza desde el 78".

"En mi caja solo estaba escrito 'fuckc you' por dentro con rotulador"

"Cuando les dije por teléfono que quería mi pizza de tamaño familiar, me replicaron que familiar los cojones y, tras soltarme otros improperios, me colgaron".

"El repartidor trató de venderme speed".

"Mi pizza solo era la masa con un montón de pepperoni formando un cipote".

"Con el menú infantil venía una rata. Cuando llamé decían que estaba entrenada, pero le pasó la rabia a mi hijo cuando lo mordió".

"Cuando pedí una pizza Limbless Ladies, el repartidor vino a mi casa con una motosierra. Después de darme un susto de muerte se largó riéndose y se llevó mi dinero".

"El cajero me mordió la cara y replicó que eso por pedir refresco, que solo hay cerveza y kalimotxo".

“La masa sabía a plástico y probablemente lo fuese”.

"Esto no es una pizzería, es un supermercado okupado. Y su horno es una hoguera".

"Llevo dos meses intentando llamarles y no me lo cogen".

"Cuando pasé por delante de su local con pizzas de Domino's me dieron una paliza por comprar en Pizza Pijo. Aún meo sangre"

"No quisieron servirme por, en sus propias palabras, 'oler a culo'".

"Cuando llamé para hacer un pedido me gritaron '¿Qué coño quieres, grano infecto?', pero me colgaron antes de que llegara a decírselo".

"Cuando pasé por delante de su local empezaron a gritarme que era un conformista. Lo peor es que después me siguieron un par de calles sin parar de gritarlo".

“En su local nadie me atendió porque estaban todos fumando crack”.

"Después de tres meses intentando llamarles en vez de cogerlo vinieron a mi casa y me dieron una paliza con una puta cadena".

"En el menú no ponía que la Pink Floyd llevara sesos de cerdo crudo".

"Si llego a saber qué clase de ingredientes usaban para la Rancid, no la hubiera pedido nunca".

Bueno, ha sido un paréntesis interesante en nuestra programación habitual. Mañana volveremos a publicar cosas de humor.

Si creéis que Pizza Punk es un sitio magnífico para llevar a vuestra abuela, explicadnos por qué con algún hatemail. Ya sabéis dónde encontrarnos. No nos hagáis ir a donde estéis con una puta cadena.

3 jun. 2017

Crean albergues para participantes de concursos de música

El ayuntamiento de Villaurticaria ha puesto en práctica una iniciativa propuesta en varias ocasiones por los vecinos del lugar: crear un albergue para personas que hayan participado en concursos televisivos de música.

La gran cantidad de estos concursantes combinada con la baja demanda de vocalistas por parte de la industria discográfica ha obligado a un alto porcentaje de participantes a enfrentarse a condiciones de vida precarias y en buena medida inauditas en otros sectores laborales en este país.

Las autoridades de Villaurticaria, al enfrentarse a este problema, han decidido acogerlos en lugar de que, como en otras poblaciones, vaguen sin rumbo por las calles, intentando cantar para ganarse la vida y dificultando las carreras de músicos incipientes. Es decir, músicos de verdad.

“Es una circunstancia terrible”, declaraba Jacinto Federíquez, alcalde de la población. “No son criminales, son enfermos. Muchos de ellos han estado metidos en esta mierda toda su vida y ya no saben seguir adelante. Los últimos números del Instituto Nacional de Estadística son que hay dos participantes de concursos así por cada ciudadano, y aun así el gobierno sigue permitiendo que se lleven a cabo…”

Muchos de los participantes narran historias terribles, de cómo fueron entrenados por sus padres y otras figuras de autoridad desde muy pequeños para cantar y empezar con solo tres años en concursos subJunior. Pero una vez acaban sus “carreras” y son expulsados de algún concurso, se encuentran sin ningún futuro y con las cuerdas vocales deformadas de modo irreversible.

Sea como sea, algunos locales se han mostrado opuestos a la apertura del albergue. A pocos días de su puesta en marcha, el centro ya ha recibido tres denuncias por ruido. Anselmo Ferdináñez, encargado del local, explica que es inevitable que los ingresados formen sus propios concursos, que todo lo que pueden hacer es tener paciencia y ser comprensivos con su situación. “Es terrible verlos mirar a una pared en blanco mientras dicen números de teléfono sin sentido y piden que por favor les voten”.

Mientras numerosas plataformas se han abierto para pedir a las autoridades nacionales la prohibición de esta clase de concursos, los ocupantes del albergue de Villaurticaria han decidido aprovechar el tiempo libre con el que ahora cuentan para organizarse para pedir a las autoridades que hagan más concursos para acomodar sus necesidades especiales.