21 mar. 2017

Guía para la bida: cómo defenderte de un perro agresivo

Saludos, monifáticos y monifáticas. ¿A quién no le ha pasado alguna vez que, corriendo tranquilamente por el parque, ha pisado una trampa y ha caído en un foso lleno de perros furiosos? ¿Alguna vez ha empezado oleros un perro de mal aspecto andando por el campo? ¿Un pastor alemán trata de robaros a vuestra novia? ¿Os ha dejado inquietos nuestra entrada sobre los perros del Padrino? No temáis más: esta es la guía definitiva para defenderse contra el ataque de un perro agresivo.

Paso 1. Déjate llevar por el pánico y actúa de forma irracional, eso confundirá al animal.

El perro espera que te conduzcas como un ser racional y actúes de la forma más efectiva posible contra él. Dejarte llevar por el pánico, agitar los brazos, gritar incoherencias sobre su abuela, comer tierra, arrancarte la ropa, subir a un árbol y volver a bajar varias veces, arrojar tus heces a otros viandantes, quemar tu cartera con todo su contenido, hacer el pino o fingir ser un puma reumático son buenos métodos para desconcertarlo. Intenta hacer todos los que puedas lo más rápido posible y es probable que al final el perro esté tan confuso que decida que simplemente no vale la pena hacerte nada.


Paso 2. Mantenle la mirada y concéntrate para explotarle la cabeza con tus poderes psíquicos

Incluso si piensas que no tienes poderes psíquicos es posible que los tengas latentes: este es el mejor momento para descubrir si es verdad. Además, la adrenalina del momento hará que tenga más posibilidades de hacerlos aflorar.

Simplemente mira muy fíjamete al perro a los ojos enseñando los dientes y llevándote las manos a las sienes exponiendo bien los brazos. Pueden ocurrir tres cosas:

a) Puede tener efecto y salvarte la vida.
b) El perro puede atacarte y matarte.
c) Puedes tirarte un cuesco del esfuerzo, provocando que el perro te ataque y te mate.

Como ves, las probabilidades están a tu favor. Pero hablando de tirarse un cuesco...


Paso 3. Lleva siempre panceta en el recto

Por supuesto deberías escapar lo antes posible y lo más rápido posible, ¿y qué mejor manera de escapar que lanzando algo al perro para que se distraiga en vez de perseguirte?

Llevar la panceta en el bolsillo no es buena idea por el tiempo que te llevaría sacarla, es más seguro introducirla en tu cavidad anal de modo que, de darse la persecución, solo tienes que bajarte discretamente los pantalones mientras corres y dejarla salir apretando con fuerza.

Nota: la panceta puede provocar el ataque en un primer lugar.


Paso 4. Di en voz alta alguna de las contraseñas secretas de la banda del Padrino

Con suerte, el perro será miembro de esta banda mafiosa y pensará que tú también. No obstante, has de tener cuidado, pues las contraseñas podrían haber cambiado en el momento en que leas esto, lo que provocaría aún más animosidad por su parte.

En cualquier caso, debes adoptar una posición firme y decirlas lo más alto y claro que puedas.

Ahí van algunas posibilidades:
  • Mis calcetines huelen a roquefort.
  • Mi madre era una corgi escocesa.
  • Necesito dos galones de leche para mi cuñda.
  • Este árbol es el perfecto mingitorio.
  • Me chifla la carne de humano.
  • Mi hocico huele a caléndulas.

De hecho, deberías decirlas muy, muy alto de forma que, si otro perro del Padrino anda cerca, acuda en tu ayuda. No pidas simplemente ayuda, eso es para débiles.


Paso 5. Redirige la agresividad del perro

Una posibilidad es ofrecerle una salida digna ofreciéndote a aliarte con él contra un segundo perro o un viandante cualquiera. Especialmente si le cae peor que tú. Pensará que el enemigo de su enemigo es su amigo.

Si esto no fuera posible, ofrécele resolver vuestras diferencias mediante algún tipo de concurso o juego no violento como el parchís. Aprovecha el juego para hablar con él acerca de su relación con sus padres y su infancia, de modo que puedas diagnósticar posibles trastornos que le han llevado a esta vida de violencia y ofrecerle un tratamiento que evite que te conviertas en su víctima.


Paso 6. Si el perro te muerde: muérdelo tú a él también

Esto es simplemente sentido común. Ojo por ojo. Es lo justo y el perro lo reconocerá como tal.


Paso 7. Si la situación pinta muy mal, llama a Superman

Pero por supuesto esto es la solución para todos los problemas de la vida. Quiero decir, si es tan rápido, ¿por qué no ayuda a todo el mundo sin importar lo pequeños que sean sus problemas? ¿Es que se cree mejor que nosotros? O quizá, ¿es simplemente que quiere que nosotros mejoremos resolviendo nuestros propios problemas? ¿Es por eso que siempre me deja a merced de los perros de los fosos en los que caigo continuamente? ¿Para que pueda crecer como persona? Nunca lo había visto así... ... Nah, es simplemente un cabrón.

Gracias por leer esta guía y esperamos que os sea de utilidad. Si tenéis más consejos y pistas para defenderos de perros o alguna pregunta al respecto, no dudéis en mandarnos hatemail a nuestras cuentas de correo, G+, Twitter. ¡Y tened cuidado en los parques!