29 nov. 2015

The dying dead (La noche de los muertos murientes) (3015)

Dos niños descubren un mágico jardín en la parte más profunda de un cementerio abandonado. Una mágica aventura para toda la familia sobre la amistad, los caramelos y el respeto a los no-muertos.

Duración: 3 putos días.
País: Sealand.
Productora: Panceta Studios.
Director: N. Right Chamarrán.
Guión: El hermano maligno de N. Right Chamarrán.
Reparto: Los personajes que no han sido creados mediante animación 3D han sido interpretados por Loki, el dios embaucador.

La noche de los muertos murientes (The dying dead) es una comedia de acción romántica psicológica producida por Panceta Studios y dirigida por N. Right Chamarrán. Se trata de una hermosa historia de amor no correspondido basada en hechos reales que inspiraron en su momento una novela de Ayn Raid.

La película relata la historia de Madison, una chica normal de 16 años nacida en el estado de New Madison en un pasado postapocalíptico. Sus padres la obligan a casarse en contra de su voluntad con un adinerado kami shintoísta llamado Worthen que puede adoptar distintas formas, pero que suele mostrarse como un niño con cara de cocodrilo.

Worthen quema accidentalmente su fortuna, y acaba desolado en una destilería ilegal regida por su familia. Un día, al salir de ella encuentra una entrada a un mundo mágico y misterioso en la parte más profunda e inaccesible de un antiguo cementerio abandonado.

Madison no se toma bien el descubrimiento de su novio, y amenaza con dejarlo si no cesa sus actividades como contrabandista ilegal de matones, pero Worthen es capaz de convencerla para que vaya a su mágico jardín especial (el cual podría ser una metáfora de la escasa experiencia sexual que posee el vampiro adolescente), y ella acepta a regañadientes, no sin antes cortarle el duodeno con sus poderes de bruja de los cuchillos (parece que no tiene sentido, pero lo tendrá más adelante, lo prometo).

En el mágico jardín se encuentran un paraíso natural donde liches y zombis campan a sus anchas. A Worthen le da un poco de reparo al principio, pero Madison, que está acostumbrada al trato con no-muertos (recordemos que su padre es un pavo zombi) lo convence de que no hay nada que temer.

Uno de los zombis, que se llama a sí mismo Blergh, hace buenas migas con los tortolitos, que no dudarán en maltratarlo cruelmente durante sus sesiones de sexo extremo probablemente causadas por el exceso de antiestamínicos. Se deja a elección del espectador si las mutilaciones son causadas por los antiestamínicos o por el odio que le profesan al hombre lobo.

Justo después Worthen es devorado entero por uno de los zombis, lo cual es celebrado por Madison atiborrándose a gominolas. La verdad es que no soy una persona especialmente sentimental, pero no pude evitar orinarme de asco y vergüenza al ver esta escena. La crueldad de Worthen es absolutamente inimaginable.

Aquí se hace evidente uno de los múltiples fallos del guión. Quiero decir ¿cómo es que Madison tontea con liches después de la muerte de Worthen si le prometió mientras moría rodeado de sus seres queridos que jamás se volvería a casar? Y ya puestos, ¿cómo pretendía el guionista que entendiéramos la obra en toda su complejidad si todos los nombres de los no-muertos empiezan por "i-"? Así nadie puede entender el horror que pueden llegar a causar, eso es innegable

Lo mejor de la serie es el dilema moral que se le plantea al lector: ¿son los zombis verdaderamente malvados por comer gente o son los humanos los verdaderos villanos por no dejarse comer? Todo esto, mezclado sabiamente con la idea de que el verdadero peligro reside en los árboles del jardín da al cómic una sorprendente complejidad filosófica que se acerca, consciente o inconscientemente a las obras de Descartes y Walt Disney.

Finalmente Worthen es capaz de sacar a Madison de ese agujero infernal, pero con la dolorosa seguridad de que nadie será capaz de escapar de los peligros de la guerra nuclear empezada por su hijo nonato.

La verdad es que no sé qué es lo que pretendía el director a tratar de vendernos esta maravillosa bazofia. Quizás en su esquizofrénico mundo esperaba que todos vomitáramos arcoiris de gominola y regaliz. Yo personalmente no lo he hecho, pero conozco a gente a la que sí le ha pasado, por lo que podemos acuñar la película como un abrumador éxito.

A modo de nota adicional: ¿alguien sabe cómo se llama el juego al que jugaban los zombis? Me ha interesado bastante a pesar de que cambiaban las reglas en cada escena. Perdonad mi ignorancia, pero ¿es eso un fallo del guión o verdaderamente se juega así?

En resumen, le doy tres boñigas humeantes de cinco a esta maravillosa película. No te decepcionará aunque nunca hayas visto una telenovela de su género.