14 feb. 2015

Los Jeroglíficos del Amor del Infalible Doctor Kha

Feliz día de los enamorados. Hay quien afirma que el signo del amor es el corazón, pero los que de verdad entienden de esta clase de cosas saben que eso se debe a un malentendido de gentes del pasado (ja, idiotas) y que los verdaderos símbolos del amor son los jeroglíficos. Sí, así es, los egipcios conocían bien los símbolos del amor hace miles de años y sabían que para representar las relaciones humanas en toda su variedad un solo símbolo no era suficiente, harían falta por lo menos cientos o miles o incluso once. Así que aquí os presentamos una rápida guía sobre cómo interpretar jeroglíficos del amor egipcio y determinar con claridad cristalina qué clase de relación mantenéis con otras personas.

Y estos son los símbolos repartidos en cuatro grupos y medio a los que nos refereriremos como A (con sus filas a y b), 2, 3 e imakuni.

Para describir cualquier relación posible se usa una combinación de dos símbolos con algunas restricciones. Los símbolos del grupo Aa no pueden combinarse con los del grupo Ab, mientras que los símbolos de los grupos 2 y 3 no pueden combinarse con otro del mismo grupo. Por otra parte, el símbolo del grupo imakuni puede acompañar a cualquier otro símbolo y es el único que puede acompañarse a sí mismo formando una relación Imakuni-Imakuni. Es más, Imakuni puede acompañar a cualquier otro par de símbolos, modificándolo. Aun así, una relación Imakuni-Imakuni modificada por Imakuni se considera imposible en la práctica.

A continuación os expondremos un breve resumen del significado de cada símbolo, así como ejemplos de relaciones que describen al encontrarse en conjunto con otro.

Grupo Aa
Pájaro: este jeroglífico en principio se creó para modificar relaciones basadas específicamente en la cetrería como entre un cetrero y su pájaro o dos aves puestas juntas a propósito para aparearse. No obstante, con el avance de la astrología científica, se decidió ampliar su funcionamiento a otras relaciones que implican un animal semisalvaje y una persona como un tiburón y su víctima o la de un matador con los fantasmas atormentados de los toros que haya lidiado. Es especialmente su combinación con símbolos del grupo 2, indicando que dicha relación es totalmente destructiva para ambas partes, pudiendo llevar a distintos tipos de combustión espontanea según si se trata de la Babosa o el Botijo.

Otro pájaro: el otro pájaro, por su parte, se usa sobre todo para indicar relaciones de enemistad enquistada como la de perros y gatos, el agua y el aceite, o la ene con la pe y la be. Dado que tal enemistad se considera solo metafórica, rara vez se aplica a personas a no ser que esté unido a jeroglíficos de índole totalmente sexual como el elefante, revelando una relación de follanemistad.

Ojo: el ojo es uno de esos jeroglíficos difíciles de clasificar, dado que puede referirse a relaciones totalmente románticas como a la que mantiene un criminal con su víctima dependiendo del jeroglífico que complete la pareja. Siendo esto así, los expertos suelen considerar que está relacionado con el exoplaneta KOI-1843 b que, irónicamente, está relacionado con el elemento Xenón a pesar de tratarse de un planeta de hierro. Es por eso que se recomienda discreción y prudencia a la hora de describir una relación con el ojo, ya que podría llevar a confusiones innecesarias e incluso peligrosas para su vida sentimental. En caso de dudas, consulte a su hechicero local, ese que sale en los flyers que reparten hombres negros.

Grupo Ab
Elefante: bueno, el elefante, veréis... No, mejor os lo imagináis vosotros, las implicaciones del elefante son demasiado fuertes para expresarlas aquí, haría que tuviéramos que poner un aviso en la cabecera del blog de entrada prohibida a menores de 666 años. Si quieren saber más al respecto, consulten la biblioespecializada, aquí no haremos más que dejarles pensar sobre cómo se puede aplicar su sugestiva forma a las relaciones humanas.

Pierna: la pierna generalmente se relaciona con el amor que una persona siente hacia un miembro amputado. No obstante los egipcios se dieron cuenta demasiado tarde de que esta descripción no incluía que el miembro amputado debía ser de la propia persona que lo amaba y esto pronto dio lugar a toda clase de desagradables malentendidos, sobre todo si se unía a según qué otro símbolos. Por ejemplo, podía indicar que la principal relación que mantenías con alguien era desear su muerte para luego cosechar sus mejores órganos. Cuando intentaron solucionarlo ya era demasiado tarde, así que, para intentar desterrarlo del sistema, decidieron comenzar a relacionarlo con la magia negra. Por desgracia, lejos de darle de lado por este nuevo significado, la gente abrazó el símbolo por su renovada utilidad, de modo que ahora describe también relaciones mantenidas con no muertos y fantasmas de cualquier clase.

Paraguas: como es bien sabido en todo el mundo, especialmente por los japoneses, el Paraguas representa cualquier relación amorosa totalmente falsa o en la que una de las partes aún no ha llegado a confesarse, de modo que es igualmente falsa, pero una de las partes usa métodos terriblemente enrevesados con la intención de impresionar a la otra. Un ejemplo de una relación basada principalmente en el paraguas sería la de un hombre que decidiera cruzar la ciudad haciendo el pino para impresionar a una mujer con la que nunca ha hablado y que además vive en otra ciudad. A veces el Paraguas es sustituido por el Quijote en escritos Jabalísticos.

Grupo 2
Babosa: no es una serpiente cornuda, es claramente una babosa, no fastidiéis. Pero su significado no solo se discute por esta razón, sino porque se cree que no es en realidad un jeroglífico sino una invención de diversos dibujantes de emblemas ingleses del siglo XVI, que luego fue readaptada como jeroglífico para clasificar las relaciones interpersonales. Una de las principales pruebas de esto es que su uso tiene restricciones tan concretas que solo puede ser realmente aplicado a relaciones entre personajes de las obras de Shakespeare. De hecho, uno de estas restricciones es que solo puede usarse con personajes de Shakespeare. Por otra parte, dados los indudables poderes proféticos de Imhotep, uno de los posibles inventores de este sistema, no se puede descartar que pensara en todo de antemano.

Botijo: es fácil distinguir el Botijo de una vasija corriente porque tiene pitorro. En cualquier caso, se usa para describir relaciones que tienen que ver con fenómenos naturales o formaciones geográficas. Por ejemplo un anciano que grite a las nubes porque cree que le han robado las llaves del coche mantendrá una relación Botijo-Otro pájaro con dicha nube que podría llegar a ser descrita como modificada por Imakuni si empezara a disparar a la nube con una escopeta de caza o instrumento similar. Igualmente se sabe que la relación de Narciso con su propio reflejo era claramente una relación Botijo al acabar consumándose felizmente con un cuerpo de agua. Los estudiosos discuten sobre si el Botijo puede usarse también para relaciones entre humanoides que culminan con una gran cantidad de objetos rotos.

Grupo 3
Anj: el anj, también conocido como anch, es un elemento indispensable en el anchainer. Es por eso que señala a relaciones especialmente humunguosas donde todas las partes hacen todo lo posible para effeaar a toda potencia, empleando para ello, si fuera preciso, bucleadores espaciales potenciados por palastros. Aunque en muchos estados estos está prohibido por violar al menos 9±0.7 leyes internacionales sobre el uso de birichendos, esto no detiene a muchos lo bastante atrevidos para entregarse a esta clase de relación.

Hombre haciendo así: sí, justo así. Es una pena, pero en realidad la pose clásica que solemos relacionar con el Hombre haciendo así no está atestiguada en jeroglíficos reales, sino que fue una invención de Aleister Crowley a fin de confundir a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Sea como fuere, este jeroglífico es usado especialmente empleado para hablar de parejas de baile, amo y mascota y la relación que existe entre una bicicleta y su ciclista. Al ser así, suele ser considerado como uno de los mejores jeroglíficos a los que puede pertenecer una relación. Excepto cuando está relacionado con el Pájaro o, según diversas escuelas New Age, la mangosta, que no está en esta clasificación porque la mayoría de expetos lo consideran una tontería junto con otros como el cono de helado y el caballo de ajedrez.

Grupo imakuni
Imakuni: Imakuni en realidad no es un jeroglífico. ¿O quizás sí? Sea como sea, por favor sed buenos y jugad como amigos.



Ejemplos
Para clarificar un poco más, ponemos algunos ejemplos de combinaciones comunes:

Botijo+Paraguas: esta clase de relación es terriblemente frecuente entre la gravilla de la calzada y los parabrisas de los coches: aquella intenta constantemente alcanzar a estos usando cualquier medio a su alcance. También puede encontrarse entre grupos de personas que suelen quedar para jugar al dominó, pero solo si al menos uno de ellos tiene menos de setenta años.

Otro pájaro + Imakuni: al contrario de lo que se podría pensar, esta relación no tiene nada que ver con Pájaro + Imakuni, sino que es más sutil y normalmente está regida por el signo de Res. Eso quiere decir que solo una de cada diez relaciones de entre abeja obrera y la miel que fabrican presenta esta configuración, lo cual es terrible para los consumidores.

Babosa+Pájaro: estas relaciones suelen estar destinadas a finales trágicos como la de un anzuelo con cualquier tipo de animal o, también, la del fuego con una casa de troncos. Se recomienda consultar rápidamente a un experto para corregirla hacia una Botijo+Pájaro.

Ahora que ya conocéis un sistema mucho mejor, dejad de usar tarjetas con forma de corazón y regalad a vuestras madres este San Valentín una tarjeta con forma de Babosa-Imakuni. ¡Sin duda os lo agradecerá!

Bibliografía
  • ¡Jajajajaja!
  • Venga ya.
  • Tío, en serio.
  • Venga ya.