1 ene. 2013

El apocalipsis

¿Acaso ha llegado el fin?
Interrumpimos nuestra programación habitual para informar a nuestros lectores de un suceso bastante importante. Ayer, poco antes de acabarse el año gregoriano, se sobrevino el apocalipsis. Sí, sí, como lo leen, el apocalipsis ha ocurrido ayer por la noche, poco antes de que se tomaran las doce uvas de saturnalia (o lentejas, o bizcochos rellenos de mazapán).

¿Que cómo es que no os habéis dado cuenta? Tiene fácil explicación. Veréis, en lugar de suceder en forma de un proceso explosivo que matase a mucha gente a la vez (como catástrofes naturales aleatorias, el impacto de la Tierra con el Sol, la definitiva caída de la luna o la construcción de una autopista galáctica), el apocalipsis se ha manifestado de una forma más parsimoniosa, por así decirlo.

En varios puntos de todo el planeta con actividad volcánica se ha detectado que la tierra estaba empezando a exudar muy poco a poco un liquidillo verde de consistencia viscosa, como si se tratase de miel, pero verde. Tras varios estudios rápidos por parte de químicos a los que apenas les pagan pero que igualmente tienen que trabajar en nochevieja, se ha detectado que ese liquidillo verde contiene la esencia pura del apocalipsis, pero la libera muy, muy, muy, muy, muy lentamente.

En pocas palabras, el liquidillo verde es algo así como D-Reaper en cuanto a que elimina todo aquello que se encuentra a su paso, pero de forma muchísimo más lenta. De hecho, unas primeras estimas apuradas sobre la ingesta del liquidillo verde nos informan de que una persona adulta y sana podría comer hasta 150 kilos de esta sustancia sin que le hiciese ningún efecto, y aún así las primeras manifestaciones clínicas tardarían en hacerse evidentes 20 años o más. Se postula que también podría ejercer un efecto adverso sobre las telecomunicaciones y la probabilidad de sufrir combustiones espontáneas, pero esto sería un efecto muchísimo más lento.

Así pues, a pesar de que este suceso solo causó la muerte de una persona (un señor mayor que se resbaló con el liquidillo verde y se dio de frente con una motosierra encendida) y no hay señal de los cuatro jinetes por ahora; en el sentido más literal de la palabra el apocalipsis ya ha ocurrido, así que en cierto modo nos encontramos actualmente en una época post-apocalíptica (a pesar de que el aumento del número de saqueos no sea significativamente mayor al de cualquier otra fecha); por lo cual desde Monifate dedicaremos buena parte de nuestros esfuerzos a mostraros testimonios de gente que vivió el apocalipsis, informaros de los avances del liquidillo verde y sus propiedades y alguna cosa más.

En fin, eso es todo por ahora, seguiremos informando a medida que obtengamos más datos. No olvidéis vigilar los celos.
Este es el aspecto del liquidillo verde. Los que lo han probado han afirmado que sabía a pavopollo.