31 dic. 2012

Ensaladilla rusa de cumpleaños


привет всем queridos camaradas, con motivo de la celebración del día en el que salí de la vagina de madre vengo a deleitaros con un plato típico de estas fechas navideñas que se usa para celebraciones, bautizos, entierros y cuando el primo Frikiman se pone ciego a carajillos.
Hoy os enseñaré paso a paso a montaros vuestra propia...


Ensaladilla rusa de cumpleaños:
Ingredientes:

-50Kg de patatas
-50 zanahorias grandes
-237 huevos enteros medianos
-155 latas de atún pequeñas
-Vodka en cantidades industriales
-7821 botes de mayonesa (no demasiado, que engorda)
-7 millones de aceitunas para decorar (pueden ser rellenas de anchoas)
-10 garrafas de aceite de oliva virgen
-Vodka para cocer
-Sal
-Más Vodka

Lo primero que haremos será poner las patatas y las zanahorias en vodka hirviendo, nos guardaremos 3 o 4 zanahorias como consoladores para alguna urgencia. En ciertos casos podemos guardar hasta 10 si la necesidad es muy grande. Tomaremos un vaso de vodka para animarnos con el siguiente paso.

Para los huevos los podemos cocer en vodka y aplastarlos con un mazo sobre una fuente, hay que tener cuidado de no añadir más de 237 huevos ya que entonces la ensaladilla nos podría quedar un poco fuerte y además luego nos pesaría mucho despues de comer. Tómese un vaso de vodka para animar a los huevos mientras hacen carreras dentro del vodka hirviendo.

El atún va al gusto, quizás para los estómagos sensibles 155 son demasiadas... podemos echar sólo 150 y nos quedará un poco mas suave. Vaso de vodka indispensable, ya se sabe... (atún, vodka y me llevo una - Proverbio ruso)

A continuación sacaremos las patatas y zanahorias del vodka y las pelamos con forma de patata frita. (Esta es la forma tradicional maya-rusa de hacerlo. No me contradigas, en mi patria se hace así... o te mando al KGB.) Chupito de vodka... o 2.

Las zanahorias las usaremos enteras... somos unos machotes de pelo en pecho y no las cortaremos... total, no nos las vamos a comer porque sabemos que las zanahorias son para nenazas. Vaso de vodka mientras cantamos el himno de la madre patria.

Una vez colocado todo el la fuente le pondremos por encima los botes de mayonesa, si desea un toque más crujiente puede dejar el tarro incluido. Doble vodka... para compensar tanta mayonesa.

De sal no nos vamos a pasar porque podría sentarnos mal para la tensión, con un poquito nos sobrará. Vodka++

Como decoración usaremos aceitunas, con el hueso de 7 millones se puede hacer una casita de madera de buena construcción, además las aceitunas molan...

YA ESTÁ!, el resultado parecerá de lo más apetecible... si por lo que sea, vicisitudes de la vida no nos quedara como hemos previsto siempre podemos pedir a un autentico ruso, Putin tiene la agenda libre el miércoles y puede preparar una ensaladilla rusa mientras caza con sus manos o posa para los sellos.

Para terminar, me voy a tomar un buen trago de vodka porque me he quedado seco...

BUEN PROVECHO!

25 dic. 2012

"El banquero", un cuento de Dadiván

Esta historia de dadiván comienza una fría noche del veinticuatro de diciembre. ¿Como la de anoche? Sí, puede que como la de anoche si en tu ciudad nevó y en la calle había un banquero solitario que, aterido de frío, intentaba que los viandantes cogiesen un poco de su dinero.

En efecto, ofrecía millones a diestro y siniestro, de forma totalmente desinteresada y con su mejor intención. Algunos no se percataban de su presencia, otros se apiadaban de él y otros se tomaban como una ofensa lo que intentaba. En fin, ninguno de ellos cogió nada del dinero del banquero, pues estaban demasiado ocupados yendo a sus casas o a casa de sus familiares o amigos, deseosos de pasar una feliz Nochebuena con sus seres queridos.

Así que pronto el banquero se vio solo en la calle, cargado con bolsas de basura de dinero negro y aún con frío. Estaba empezando a tiritar, así que cogió un poquito de dinero y... lo gastó. Con él se compró un abrigo, además de un palacete en la playa de Marbella tocando el agua (a la mierda la ley de costas) y con calefacción centralizada.

El banquero ya había entrado en calor y no tenía frío, pero se dio cuenta de que intentando repartir su dinero se había olvidado de comer y tenía hambre, así que fue al mejor restaurante que pudo encontrar sin reservar mesa ni bobadas y allí se comió él solo una copiosa cena de lo más caro del local: jamón serrano, brandy de 600 leros la botella, langosta, caviar, pastel de oro, un cafetito de cuarenta dólares la taza...

El banquero ya estaba saciado, pero entonces fue cuando se dio cuenta de que seguía solo y triste, de modo que contrató a dos hermosas muchachas para que fingiesen ser sus abuelas, le hiciesen arrumacos, jugasen con él, horneasen galletas y llevasen a cabo otras de sus variadas y enfermizas fantasías sexuales.

El banquero era feliz.

Pero después de tanta felicidad, desapareció. Las personas que habían reparado en él se extrañaron de no encontrarlo al día siguiente en su esquina repartiendo dinero. Pronto se supo que había sido detenido por fraude fiscal y malversación de fondos, que estaba siendo procesado y probablemente no le cayera poca pena por toda la que había liado.

Al saber esto todos se lamentaron de su egoísmo al haber ido a disfrutar de dadiván y sus seres queridos en lugar de haber aceptado su dinero y haberle librado, aunque fuera un poco, de su carga de dinero. Tal vez si hubieran sido más consumistas y hubiesen pensado un poco menos en sus allegados. Tal vez. Solo tal vez el pobre, pobre banquero no hubiese terminado en la cárcel siendo brutalmente sodomizado por negros de Europa del Este.

Le fin.

24 dic. 2012

22 dic. 2012

Carta de Frikiman a los Reyes Vagos



Estimados Reyes Vagos:

Soy yo, Frikiman. Sí, ese tío que cumple el día de la lotería. Ese al que le regaláis menos cosas porque su cumpleaños cae cerca del día de los Reyes Vagos. Curiosamente de eso mismo os quiero hablar.

Veréis, como este año he sido un niño bueno debido a que he robado todos los juguetes dadiveños de los niños malos y les he dado sendos trozos de carbón vegetal para ahorraros trabajo, creo que me merezco algún regalo más que de costumbre a pesar de que mi cumpleaños siga estando tan cerca de la fecha en la que asaltáis mi casa sin permiso. Y por esto os escribo esta carta, para que tengáis una idea general de qué quiero que me traigáis. Que si luego me traéis todo eso y algo más, pues mejor, ¿eh?; no seré yo el que os lo impida.

En primer lugar, quiero que me compréis una bicicleta de esas que tienen motor. No, no una moto, una de esas bicicletas que se mueven sin dar pedales. Es que quiero que parezca que hago ejercicio pero sin hacerlo, quizás así adelgace por efecto placebo y no tenga que esforzarme en ello.

En segundo lugar, me gustaría que me regalaseis una manta hecha de fuego. Me sobra de saber que tal cosa no existe, pero sé que vosotros sois conocidos también como los Reyes Magos en algunos sitios, aunque también sé que eso se debe a un fatídico error de traducción. Lo que os estoy pidiendo es que uséis vuestros poderes inexistentes de sabios para crear una manta de fuego para que me abrigue en las noches no tan frías. Eso sí, intentad que no queme mucho, que tengo la piel muy sensible.

En tercer lugar, quiero una catapulta que lance rayos láser en lugar de piedras. Y no, esto sí que no me lo he inventado, en la última convención de científicos locos (a la cual asistí con mi pase de aprendiz de etólogo ninja con ligera tendencia a la enajenación) vi de refilón una de estas catapultas láser, creo que fabricada por el mismísimo Doctor Colossus. Si el Doctor Colossus está fuera de prisión en este momento, os sugiero que se la paguéis generosamente; el hombre merece financiación por todo el daño a la humanidad que podría causar y no está causando. Si está en prisión, podéis mangarle una o dos, no creo que lo note.

En cuarto lugar, quiero un paraguas de mitrilo con bayoneta. Obviamente, es para dar muerte a mis enemigos usando el ancestral arte del puño de la estrella del noroeste, así como para evitar que la lluvia se atreva siquiera a acercarse a mí. Y para pinchar las ruedas de esos coches que pasan por los charcos y te empapan de arriba abajo, todo sea dicho.

En quinto lugar quiero un póster de Filippo haciendo el pinopuente. Y no me vale ni que uséis potrochop, ni que contratéis a un doble para que lo haga, ni que (pobres de vosotros) lo tratéis de obligar a hacerlo. Tiene que hacerlo él por su cuenta y tenéis que estar ahí para hacer la foto con la que confeccionar el póster. Por si os surge la duda, por lo que yo sé, Filippo nunca ha hecho el pinopuente hasta la fecha, y no creo que tenga intención de hacerlo. Pero vosotros tenéis todo el tiempo del mundo y el acceso a no-magias secretas, so vagos.

En sexto lugar, quiero el sidecar de una moto, pero sin la moto. Estoy pensando en ponérselo a un coche para poder llevar a una persona extra, o quizás para poder transportar a alguien sin necesidad de hablar con él y sin que esto dé lugar a un silencio incómodo. 100% comodidad.

En séptimo lugar, me gustaría un cocodrilo sacamuelas. No el que sale en los anuncios, un cocodrilo de verdad que te muerda la boca y te arranque las muelas. Adicionalmente me gustaría que me mandaseis con él una bolsa llena de muelas, por si me muerde por error a mí y tengo que implantarme alguna; o simplemente por si veo que el cocodrilo tiene hambre de muelas y no tengo a ninguna víctima que ofrecerle. Para curarme en salud, vamos. A pesar de que esa expresión no tenga ni el menor significado.

En octavo lugar quiero un lanzallamas. No de esos que lanzan fuego, quiero un aparato que lance llamas, estos camélidos que escupen. No es que quiera atacar a traición a nadie lanzándole llamas, es que estoy haciendo un estudio sobre el tiro parabólico en vertebrados y creo que podría darle un matiz distinto si uso animales exóticos. Sí, sé que parece un chiste malo, y de hecho en parte lo es, pero pensad que menos gracia le hará a las llamas que voy a lanzar. ¿Es que ya nadie piensa en las llamas? Qué poca vergüenza.

En noveno lugar quiero que me fabriquéis una postal que ponga "Estuve en el apocalipsis y me acordé de ti", en la que salga de fondo una foto de una nave espacial pilotada por mayas que está destruyendo una pirámide de la que rezuma liquidillo verde y hay una muchedumbre no demasiado abundante ni demasiado desordenada que huye de él ni demasiado rápido ni demasiado lento. La quiero para poner de portada de mi trabajo de fin de grado.

Finalmente, para que no andéis diciendo que pido mucho, también quiero que los niños pobres tengan cosas para comer y juguetes; y que los niños ricos tengan… ¿yo que sé? ¿fuego? No, no digo que los queméis vivos, eso sería muy cruel, pero no vendría mal que quemarais sus whyphone gramenawer y demás trastos caros inútiles. Por el bien de todos, digo. Y ya por no perder la costumbre, podéis regalarle también algo de fuego a algún que otro político. O cartas en llamas (ahora sí que son las de fuego, no los camélidos) llenas de ántrax flamígero.

Y bien, eso es todo. Si después se me ocurre algo más os mando un mail. No olvidéis mandarme el recibo de todo lo que compréis por si os tengo que obligar a devolver algo y comprarme otra cosa más cara.

Gracias por todo y hasta que nos veamos.

Sinceramente, Frikiman Federíquez Hestenfeirález

19 dic. 2012

Los cuatro jinetes del apocalipsis

Ya que según varios profetas apocalípticos el mundo se va a acabar dentro de unos días, nos gustaría arrojar un poco de luz sobre lo que pasará en este fin del mundo. Para ello nos basaremos en “El Finiquito”, el último de los libros que componen “La Ictia”, el libro que contiene las doctrinas del Filippismo.

Primer jinete: El Hambre
Fue entonces cuando me di cuenta de qué sería lo primero que nos atormentaría cuando se acabara el mundo: el hambre, porque si no existe el mundo te va a acabar entrando el gusanillo y no vas a tener qué comer. Cuando pensé en eso pasó a mi lado un campesino montado en un carro tirado por caballos que llevaba consigo comida, una indudable señal divina de que mi razonamiento era acertado.
—El Finiquito según Spencer; 4:1-3

El Hambre es el primero de los cuatro jinetes del apocalipsis. Tiene apariencia de señor gordo, monta en un caballo de color violeta, blande una alabarda con una ballesta acoplada en el mango y lleva consigo numerosas provisiones. Puede parecer paradójico que El Hambre cargue con alimentos, pero es en realidad sencillo de explicar. Una vez que se acabe el mundo y desaparezcan todas las neveras, El Hambre se aparecerá con toda su comida para darle ganas de comer (es decir, hambre) a los que no las tengan y no repartirá ningún alimento para que mantengan las ganas de comer por tiempo indefinido. Durante mucho tiempo se ha postulado que se trataba de un jinete maligno, pero en realidad es solo un cabrón.

Segundo jinete: El Queso
En ese momento un coche pasó con la radio encendida a todo volumen que inundó de música celestial mi residencia improvisada bajo el puente. Aquella canción parecía hablar sobre un queso endemoniado, lo cual me hizo pensar si tendría que ver con el fin del mundo; especialmente porque poco después se acercó a mí un caballo que olía a queso.
—El Finiquito según Spencer; 6:1,2

El Queso es el segundo de los cuatro jinetes del apocalipsis. A pesar de que no tiene extremidades, monta en un caballo azul con tres cabezas y blande un mechero láser. Cuando se acabe el mundo aparecerá para molestar a los que continúen vivos con su olor penetrante y su sabor indescriptible. Es especialmente temido porque puede cambiar de forma, textura, color y sabor, pudiendo convertirse así en el queso que más odie la persona que está siendo torturada para hacerle el fin del mundo un infierno aún mayor. El Queso no perdona, y ni siquiera sabes si te gusta o no cuando lo ves por primera vez.

Tercer jinete: El Torkoal
Mientras se asaba la rata que había cazado para la cena observé mis alrededores, y entonces vi a un niño que jugaba a la consola en una parada de autobús. "Lo que me haría falta para pasarme este gimnasio sería un pokémon de tipo fuego con alta defensa" pensó en voz alta el chico. Cuando me volví para ver cómo iba la rata de la cena, una tortuga se acercaba a la hoguera como si no pudiera quemarse. Tenía una mancha en forma de caballo en la concha.
—El Finiquito según Spencer; 10:2-5

El Torkoal es el tercero de los cuatro jinetes del apocalipsis. Debido a su plan corporal podría parecer difícil que en un primer momento fuese capaz de montar sobre un caballo, pero de algún modo se apaña sin problemas. Monta en un caballo verde volador y blande una garra afilada que le permite moverse más rápido de vez en cuando a pesar de su pobre velocidad. El Torkoal es uno de los jinetes más temibles: arrasa campos y ciudades con una simple onda ígnea y los pueblerinos son incapaces de zurrarle porque no tienen ataques especiales y los ataques físicos no le hacen más que cosquillas. Algunas leyendas dicen que puede neutralizarse fácilmente si se le lanza un cubo de agua a traición, pero es prácticamente imposible acercarse a él lo suficiente como para acertar debido a que está constantemente rodeado de una humareda que lo protege y causa quemaduras de primer grado a todos los que tratan de atacarlo. Es la primera línea de defensa, y uno de los miembros más crueles y despisdados.

Cuarto jinete: Filippo

Desde el principio tuve muy claro que Filippo iba a participar activamente en el apocalipsis.
—El Finiquito según Spencer; 11:11

¿Qué podemos decir sobre Filippo, nuestra mascota y soberano absoluto? Como todos sabréis es un pez naranja, pero eso no le impide montar en un caballito de mar y blandir un látigo de nueve colas que arde debajo del agua y en la oscuridad. En realidad todo el asunto del apocalipsis es una estratagema suya para causar el caos, que la gente se despiste, y así inundar el universo entero sin que nadie se dé cuenta en el "diluvio universal de verdá" [sic] y hacerlo suyo para siempre. ¡Loado sea!

17 dic. 2012

Diccionario monifático - 12ª entrega

agüela.
(de abuela y agua)
1. f.
Abuela que habita en un lugar próximo al mar o a cualquier otra gran masa de agua. Son especialmente besuconas.
2. f. Fruta arrugada por el paso del tiempo y la falta de agua.

estrop.
(del inglés stop)
1. m. Señal de stop que solo afecta a los usuarios de la vía que montan en vehículos sin ruedas y/o en mal estado.
2. m. Detención de forma abrupta para hacer lo que dice un cartel. Hizo estrop al ver un cartel que decía Tómese un flan Dhal.

estacio.
(de estacionar y espacio)
1. m. Espacio especialmente destinado a estacionar un vehículo, especialmente si se trata de una plaza para minusválidos y el conductor no lo es.

10 dic. 2012

Jamones al vapor

Imagen vilmente robada de http://happypsychofamily.blogspot.com.es/
Ingredientes:
  • 4 jamones
  • 1 horno
  • 1 aurora boreal
  • 1 nube de vapor
  • 10 gambones
  • 1 parrilla (opcional)
  • Acompañamiento a su gusto
Preparación:
Introduzca los gambones en el horno. Acto seguido, ponga la aurora boreal en baño maría durante cinco minutos mientras corta los jamones en lonchas. Ahora, saque la aurora boreal del baño, séquela e introdúzcala en el horno. Espere el tiempo que haga falta para que los gambones empiecen a carbonizarse y echen una densa nube de humo y asegúrese de coger todo el humo que pueda de ahí (con una bolsa, una aspiradora o algo semejante), pues es de vital importancia para los pasos posteriores.

Una vez haya guardado el humo, déjelo a un lado y aproveche para guardar de nuevo la aurora boreal; así como para extraer el horno y lanzarlo por la ventana, pues ya no lo podrá volver a usar de todos modos.

Ahora mezcle su nube de humo de los gambones con una nube de vapor, y asegúrese de guardar la combinación debidamente en una bolsa herméticamente cerrada. Acto seguido, introduzca sus lonchas de jamón en la bolsa y déjelas ahí durante 30 minutos. Si lo desea, puede introducir además una parrilla para que sus jamones al vapor tengan apariencia de hamburguesas. Finalmente, saque con cuidado los jamones y sírvalos como prefiera (en caso de que haya usado la parrilla, recomendamos que los sirva como si se trataran de hamburguesas para sorprender a sus invitados de la cena de Dadivan con un plato mucho más refinado de lo que esperaban).

Ahora sólo queda comérselo. ¡Buen provecho!

6 dic. 2012

Cervantes escribía usando una alabarda

Recientes estudios en los manuscritos del Príncipe de las Letras Españolas han revelado abundantes cortes y agujeros que hasta ahora habían pasado desapercibidos a estudiosos endrojados. Tras ser estudiados cuidadosamente por profesionales del extranjero se ha revelado que los daños se corresponden con los que hubiera producido una alabarda, por lo que se ha alcanzado la conclusión de que Cervantes usaba esta arma mortífera para escribir.
Una imagen del inferfecto.
Posiblemente modificada con fotochó de la época.

No está claro por qué llevaba a cabo tan singular práctica, pero todo apunta a que se acostumbró a ello durante su cautiverio al no tener ninguna pluma a mano. Al parecer no se le ocurrió usarla para intentar escapar.

Hay constancia de que una vez libre la usaba a menudo contra competidores literarios, enemigos, amigos y gente que lo miraba mal. Esto por fin aclara el porqué de su famoso y misterioso apodo: el manco de la alabarda. Este nuevo hallazgo quizá ayude a esclarecer la causa de la muerte de Lope de Vega, hallado con veintiséis golpes de alabarda. Su muerte hasta ahora se creía un terrible accidente.

La alabarda probablemente procedía de Flandes, donde se supo que estuvo Cervantes de joven para adquirir cannabis de forma legal y “ayudarse” a crear. Otras teorías apuntan a que la fabricó a partir de la tibia de un gigante al que asesinó con sus propias manos, pero las opiniones de Glastebius el Mago Chiflado no son bien recibidas ya por la comunidad historiográfica.

A sabiendas de esto se le han empezado a atribuir otras obras sin base alguna como El lazarillo de Tormes, El Quijote de Avellaneda o El libro de buen amor, escrito doscientos años antes. Esta última teoría no goza de gran popularidad ante la evidencia de que escribir con una alabarda no te permite viajar en el tiempo. Aunque quizá empleaba otros métodos...

No obstante a la luz de los nuevos datos es bastante probable que Cervantes fuese en realidad Avellaneda, pues en los manuscritos de este se han hallado restos de acero alabardesco de temple gótico que han servido para precisar que el arma podía usarse para cortar chorizos, pero no morcillas. En cualquier caso los expertos están bastante seguros de que Cervantes se levantaba como sonámbulo para escribir obras de inferior calidad para luego no acordarse de nada a la mañana siguiente. Probablemente se creería que encontrar su cama llena de esos manuscritos era una broma pesada.

Se estudia la posible relación del escritor con Metaknight, en cuya nave podría haber servido en sus años mozos.

2 dic. 2012

Exclusiva: El misterio de las pirámides de Giza

Hace un par de días, cuando los integrantes de Monifate nos estábamos tomando un tentempié en nuestro búnker antiapocalipsis, se nos presentó Mel-o (uno de nuestros colaboradores) de repente. Después de los evidentes "¿Qué coño haces aquí?" y "Te dábamos por muerto", nos comentó que su equipo de investigadores conspiranoicos había encontrado algo muy jugoso; tras lo cual nos dio una foto (que adjuntamos abajo) y nos contó un poco de qué se trataba la cosa.

Como nos insistió mucho sobre el tema, al final acabamos por dejarle un hueco para poner una entrada y relatarle al público sus hallazgos. Sin embargo, en lugar de usar el micrófono superpreciso que usa Khazike para medir la longitud de onda de los ronquidos de El Padrino, le dimos un micrófono cutre que sonaba a radio vieja, en buena medida como castigo por fingir estar muerto durante tanto tiempo, pero por otra parte porque probablemente así os tomaréis más en serio lo que os tenía que contar. Sin más dilación, aquí os presentamos su mensaje:

Esta es la foto que nos dio cuando se puso a explicarnos qué era eso tan importante que nos tenía que contar. Ahora que lo pienso... ¿Cómo es que tiene la foto si esto aún no ha pasado?



(Enlace)


En fin, solo he de añadir que ahora, más que nunca, no olvidéis vigilar los celos. Hasta mañana.