2 jun. 2012

Sobre la awesomebrosidad de los sombreros especiales

Un sombrero especial de seis colores.
Los sombreros especiales (o awesomebreros) son un tocado tradicional de monimés, primer mes del año monifático y el más especial de todos. Absolutamente todo lleva awesomebrero en monimés, desde las flores hasta el universo. Cuando pasa dicho mes, todos son incinerados en el Monte del Destino, en cuyas llamas fueron creados. Así reciclamos.

La awesombrosidad de un sombrero especial se mide en función de cuántos colores puede alcanzar en su vaivén cromático. Uno de seis colores es algo normalito, digno de especies inferiores como los humanos. Uno de un millón de colores, con escalas imperceptibles para el ojo mortal, solo es digno de nuestro señor Filippo.

 Para lograr ese curioso efecto GIFístico, deben ser fabricados con la piedra pómez de la mejor calidad y luego tratados con sustancias cuya fórmula solo los más avezados sombrereros especiales de Calatayud conocen, pero es bien sabido que alguno de los ingredientes son sangre de una virgen, la sonrisa de un burro, 50 kilos de salmón en salmuera, 0fwurv0asht y gasolina solar.

El proceso ha pasado de padres a hijos desde que fue inventado en el albor de los tiempos allá por 1860 cuando el afamado sombrerero, inventor y lunático profesor Johannes Vatzraügger vio (según él afirmaba) un escarabajo pelotero gigante que en lugar de una enorme pelota de mierda arrastraba el sol colina arriba y le instruyó con medidas exactas (en Justin Biebers cuadrados y cúbicos, medida universal entre escarabajos halucinantes) para fabricar el primer awesombrero. El primer prototipo era paupérrimo y solo tenía tres colores, pero con el tiempo fue afinando el cabrón.

El tal Vatzraügger disfrutando del primer
sombrero especial de la historia del Universo.
Aunque en principio nadie vio aplicación práctica a ese sombrero psicodélico aparte de ciertos grupos minoritarios de San Francisco, en Monifate pronto supimos ver su potencial, por lo que viajamos atrás en el tiempo para comprar la patente. No nos hicimos ricos ni nada, pero ahora tenemos una forma adecuada de celebrar el Monimés.

Pero otorgar un +3 a elegancia no es la única propiedad del awesomebrero, ni hablar, posee muchas otras:
  • Protege de la picadura de diversas alimañas como el ratiburi de Jualalandia.
  • Aumenta los poderes telepatéticos ejerciendo como una suerte de antena amplificadora.
  • Derrota villanos epilépticos.
  • Cubre la cabeza cuando llueve.
  • En caso de perderse de noche, permitirá que seas rápidamente encontrado.
  • Atrae chicas como la miel a las moscas, lástima que todas feas.
Y muchos más, desde luego.

Lamentable monimés ya se nos va esete año, pero para el siguiente ya sabéis: haceo con un sombrero especial y lucid su awesomebrosidad.

0 comentos:

Publicar un comentario

Deja un comento, payo.